Hay regresos que se anuncian. Y hay regresos que simplemente ocurren.
Después de varios días hablando de fútbol, de una pelota que rodó por las canchas, de alegrías, tristezas, discusiones y millones de argentinos opinando al mismo tiempo… hoy volvemos a hablar de nosotros.
De nosotros. De esta comunidad. De esta ciudad. De esta radio. Y tengo que decirles algo… Extrañé este lugar. Extrañé la mañana. Extrañé encender el micrófono y no saber exactamente qué va a pasar.
Extrañé esa primera noticia que aparece temprano.
El mensaje de alguien que dice: “Fede… ¿Viste lo que pasó?”
La opinión. La discusión. El desacuerdo. La conversación.
Porque, en definitiva, eso es la radio. La radio no es solamente un micrófono.
La radio es una costumbre. Es una compañía.
Es una voz que entra a una casa mientras alguien prepara el mate, se viste para ir a trabajar o arranca el día. Y durante mucho tiempo, ustedes me permitieron entrar.
Hoy vuelvo. No vengo a prometerles que tengo todas las respuestas. No las tengo.
Tampoco vengo a decirles que sé exactamente qué va a pasar.
No podemos adivinar el futuro. Pero sí podemos proponer cómo queremos que sea.
Y hay algo que sí tengo claro. Quiero volver a conversar con ustedes.
Quiero volver a escuchar. Quiero volver a preguntar. Quiero volver a decir lo que pienso.
Y, si hace falta, volver a discutir. Porque una comunidad que no conversa, se apaga.
Y yo creo que La Madrid tiene mucho para decir. Así que acá estamos.
Después de una pausa. Después del Mundial. Después de todo lo que pasó. Volvemos a encontrarnos.
Soy Federico Maldonado. Y a partir de esta mañana… volvemos a conversar.
Después de una pausa… volvemos a encontrarnos.



