
Cayó tempranito a la radio, cómo quién no quiere la cosa, con bizcochitos salados recién salidos del horno, en busca de unos mates mañaneros antes de salir para el campo. Nos costó un termo y medio convencerlo de salir un ratito al aire, pero una vez que aceptó y le abrimos el micrófono, no había cómo pararlo.
Hablamos de tiempos idos, de su trabajo en el campo y de la realidad que vive el sector. Y así, entre mates, risas y anécdotas, el amigo nos acortó la mañana.
Gracias “Ojito” por la visita…
Les dejamos el audio como testimonio de lo acontecido en La mañana de la radio…